Importantes cambios han caracterizado los últimos años de la industria carbonífera nacional. Los principales han sido el cierre de Schwager en 1995, el cierre de Lota en 1997, y la venta de mina Pecket al grupo Catamutún, que se convierte así en el principal productor nacional, incorporando esta mina a sus explotaciones subterráneas en Valdivia y La Unión (X Región).

  Recursos y Reservas Carboníferas

Se denomina recurso carbonífero a las concentraciones naturales de carbón que existen en la corteza terrestre, tal que su extracción es actualmente económica o puede llegar a serlo. Los recursos se clasifican según dos aspectos: factibilidad económica de explotación y grado de certeza geológica de medición.

En Chile existen importantes reservas de carbón, que se pueden clasificar en carbones antracitosos y carbones bituminosos – sub bituminosos. Las complicaciones geológicas que enmarcan la explotación de carbones antracitosos, así como una inadecuada prospección han impedido una evaluación de estas reservas. Por esta razón no se consideran dentro de la reserva nacional. Los carbones bituminosos y sub bituminosos constituyen la principal reserva del país, que es posible distribuir en tres zonas carboníferas: zona de Arauco, zona de Valdivia y zona de Magallanes.

  Zona de Arauco

La zona de Arauco tiene una larga tradición en la explotación subterránea de yacimientos carboníferos. En general, el carbón se presenta en múltiples mantos, susceptibles de explotarse en forma simultánea por medio de chiflones o piques principales de acceso, desde donde, a diversos niveles, se inician las galerías de acceso a los frentes de explotación.

En la zona de Arauco se han prospectado cerca de 80 MMton de carbón recuperable. De ellas, 30 MMton se encuentran en la zona de Carampangue, al Sureste de Arauco; 25 MMton en la zona de Laraquete; 10,5 MMton han sido prospectados en la mina Schwager y 10 MMton en Lota. Además existen áreas como Pilpilco, mina Lebu y mina Pique Caupolicán, que agregan 3 MMton de toneladas a las reservas prospectadas (Ver Mapa Zona de Arauco).

Todas estas reservas corresponden, según la clasificación ASTM, a carbón del tipo bituminoso, con un poder calorífico entre 6.000 y 7.000 Kcal/Kg. Sus características contaminantes dificultan su competitividad para ser usado en las centrales térmicas de generación eléctrica.

A lo anterior se suma el hecho de que las minas de esta zona presentan condiciones geológicas muy desfavorables para la explotación masiva, y por lo tanto para lograr costos de producción competitivos con el carbón importado.

  Zona de Valdivia

En la zona de Valdivia las reservas más importantes aparecen en dos áreas de interés: la cuenca de Valdivia y la cuenca de Osorno – Llanquihue. Las actividades carboníferas se iniciaron en esta región a principios de siglo, con la apertura de la mina Máfil en 1915. Su mercado inicial fue el suministro de carbón a la Empresa Ferrocarriles del Estado (FFCC), posteriormente se abasteció a la planta generadora de energía eléctrica de la Compañía Austral de Electricidad, que suministraba a la ciudad de Valdivia. Sin embargo y debido principalmente a los altos costos de producción, no fue posible desarrollar una industria de envergadura.

A continuación se abrieron las minas Arrau (1935), Pupunahue (1935) y Catamutún (1948); destinadas todas a satisfacer los consumos regionales (Ver Mapa Zona de Valdivia).

  Zona de Magallanes

Las principales reservas carboníferas corresponden a las cuencas de Magallanes. Los estratos que portan mantos de carbón se ubican en la zona comprendida entre Puerto Natales y Punta Arenas. Se trata de carbones sub bituminosos, que mejoran sus características de poder calorífico a medida que se avanza hacia el Norte (Ver Mapa Zona de Magallanes).

Se pueden distinguir 4 regiones de interés en la zona de Magallanes:

 a) Península de Brunswick:

En la Península de Brunswick hay diversos sectores de interés con reservas de carbón de tipo sub bituminoso, en los que se ha realizado estudios geológicos, principalmente a partir de afloramientos superficiales. Sin embargo el sector más prospectado ha sido Pecket, yacimiento actualmente en explotación.

El área de concesión de este yacimiento fue ampliamente reconocida a través de los trabajos efectuados por CORFO y la Comisión Nacional de Energía (CNE). Fueron ejecutados así más de 80 sondajes, y efectuado diversos análisis de muestras de carbón. Se identificaron 13 mantos distintos y se cubicaron más de 100 MMton de carbón, pero solamente 2 de ellos, los mantos 5 y 6 resultaron económicamente explotables. La potencia promedio de ellos es de 4 metros y en algunas zonas se unen formando un manto del orden de 8 metros. Las reservas económicamente recuperables con el sistema de rajo móvil (mantos 5 y 6 solamente), alcanzan aproximadamente a 50 MMton.

La actual mina de Pecket, inició sus operaciones en 1987, utilizando el sistema de explotación a rajo móvil. Logró la mayor capacidad productiva del país, con 1,1 MMton/año, que tienen salida gracias a un puerto de gran tonelaje, que permite cargar barcos tipo “Panamax” (70.000 ton). Actualmente la mina es propiedad de la empresa INGESUR, ligada al grupo Catamutún.

Respecto de las reservas en otros sectores de la Península de Brunswick, existe menor información, por cuanto ella se limita a sondajes y afloramientos puntuales. Sin embargo, las reservas inferidas se han estimado en 1.200 MMton.


 b) Isla Riesco:

Esta zona es la de mayores reservas de carbones de Magallanes y del país, identificándose varias zonas de interés y con innumerables afloramientos conocidos. Las reservas inferidas en Isla Riesco se han estimado en 3.200 MMton.

Antiguamente, en el área existieron faenas mineras de cierta importancia. Hace algunos años CORFO y la CNE ejecutaron un plan de exploración en “Estancia Invierno”, sector denominado “El Triángulo”, donde existen afloramientos de mantos con potencia superior a los 12 metros, sobrepasando en algunos casos los 17 metros. Se identificó así una mina con reservas recuperables del orden de 180 MMton, la que podría desarrollarse con una capacidad de producción de 4 MMton/año. La pertenencia minera ha sido mantenida en CORFO.

 c) Norte Seno Skyring:

Se conocen algunos afloramientos en la orilla Norte del Seno Skyring, frente al sector de “Ensenada de Ponsomby” de Isla Riesco. Es un sector poco conocido y se presume es de menor importancia. Se sabe de la explotación de la mina Marta que sólo operó a fines del siglo pasado.


 d) Rubens – Natales:

Este distrito tiene un área de 340 Km2 de interés carbonífero, ubicado entre río Rubens y Puerto Natales. Se conocen algunos afloramientos de mantos de hasta 8 metros de potencia, hace algunos años el distrito fue prospectado con un programa de sondajes de cierta importancia. Existieron en la zona varias minas, destacándose la de Natales. Estos carbones tienen mayor poder calorífico que los ubicados en las zonas de interés situadas más al sur; se estima que tienen características similares a los carbones de Río Turbio en Argentina. Las reservas inferidas de este sector se han estimado en 600 MMton.


  Mercado Nacional del Carbón

El carbón abastece un 19% del consumo energético primario de Chile. En términos físicos, el consumo chileno alcanzó en 1998 cerca de 5 MMton, cifra inferior al año anterior, donde el consumo alcanzó los 5,3 MMton. La baja en el consumo es atribuible a la disminución del uso del carbón en la generación eléctrica.

  Composición de la Oferta

Hacia 1844 nuestro país contaba con la producción de tres minas de carbón, pero fue en 1852, con la llegada de Don Matías Cousiño a las minas de Lota, que comienza el verdadero desarrollo carbonífero. Conforme a la evolución histórica mundial, la industria carbonífera nacional experimenta un rápido crecimiento, que se ve estimulado por la demanda también creciente del sector industrial, principalmente ferrocarriles, la industria salitrera y la minería del cobre. En la década del 50 Chile logra superar en promedio los 2 MMton anuales, cifras que siguiendo el comportamiento mundial, sufren un descenso hasta inicio de la década de los 90, donde el país experimenta un fuerte crecimiento, alcanzando una producción récord de 2,74 MMton. El siguiente gráfico muestra la evolución histórica de prácticamente 100 años de producción.


Producción nacional de carbón, 1900 – 1998
(Sernageomin y datos de las empresas)


La Empresa Nacional del Carbón, ENACAR, es el segundo productor chileno. Pese al cierre de la mina Lota, mantiene en producción a Trongol (Lebu), en la zona de Arauco, y compra a pequeños productores de la zona de Curanilahue. Además tiene la propiedad de Carvile, que explota la mina Victoria de Lebu. Para contrarestar las sucesivas bajas en la producción y costos cada vez mayores, ENACAR clausura en 1992 la mina Colico, y reestructura gradualmente su dotación de personal. En Lota el despido de 97 trabajadores en Mayo de 1996 gatilla una dura huelga laboral, que dura más de dos meses. El conflicto termina con escasas concesiones a los trabajadores y el despido de más de 400 obreros. Finalmente en Mayo de 1997 el Gobierno decide clausurar definitivamente la mina, calificada como no viable económicamente. Lota sigue así los pasos de carbonífera Schwager, el otro productor tradicional de carbón en el golfo de Arauco, que por problemas similares debe cerrar en 1994. Schwager también restructuró drásticamente su dotación de personal, lo que acarreó otras ineficiencias y disminuciones de productividad. En 1994 un grave accidente en la mina termina con la vida de 20 trabajadores. Posteriormente el directorio determina el cierre de la mina y un cambio de giro de la empresa, incluyendo un cambio de nombre.

No obstante de lo anterior, el consumo total de carbón en Chile muestra una tendencia positiva en la última década: la paulatina disminución en la producción nacional de carbón se ve compensada por un sostenido crecimiento en las importaciones, donde por lo general, el carbón proviene de ricas minas de explotación a rajo abierto. Las principales zonas de importación son Australia, Indonesia, Canada, EEUU, Venezuela.

El siguiente gráfico muestra la composición del consumo nacional de carbón en los últimos diez años, se observa una marcada tendencia de contracción productiva y crecimiento en las importaciones. En 1998 aproximadamente el 80% del consumo nacional de carbón provino de las importaciones, y sólo un 20% de la producción nacional. Esta proporción ha ido subiendo en favor de las importaciones en los últimos años.


Consumo Nacional de Carbón, 1990 - 1998

  Composición de la Demanda

Análogo al escenario mundial, la demanda de carbón en Chile es dominada principalmente por el sector eléctrico. En 1998 el 73,8% del carbón térmico fue destinado a generación eléctrica, donde un 41,9% fue absorbido por el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) y un 31,9% por el Sistema Interconectado Central (SIC). El resto del consumo nacional, con una participación relativamente homogénea, esta compuesto por la industria del azúcar (6,3%), cemento (5,2%), minería (3,8%), pesca (3,15%), siderúrgicas y otros (7,9%).


Composición de la demanda nacional de carbón, 1998.

  Sector Eléctrico

En 1999 la capacidad instalada del sistema eléctrico nacional alcanzó los 8.385 MW, de los cuales el 80,9% corresponden al SIC; el 18,3% al SING; el 0,2% al sistema eléctrico de Aysén; y el 0,6% al sistema eléctrico de Magallanes. De la capacidad total instalada, 2.108 MW son generados por turbinas alimentadas por carbón, esto es, un 25,1% de la potencia total instalada en las plantas de generación térmica utilizan carbón como combustible. De la capacidad total instalada, 931,7 MW se originan el SIC (11,1%) y 1.176,5 MW se originan en el SING. (14%) En el resto del sistema eléctrico (Aysén y Magallanes) las centrales termoeléctricas sólo representan un 0,8% del sistema total y ninguna es alimentada por carbón.

Aunque el SING representa sólo el 18,3% de la capacidad instalada total, es el que posee la mayor capacidad en termoeléctricas alimentadas por carbón. Este consumo es compartido homogéneamente por 5 importantes clientes: ELECTROANDINA, EDELNOR, NORGER y CELTA. El Gráfico 2.4 muestra la participación de estas empresas en los 931,7 MW de capacidad instalada del SING, donde ELECTROANDINA registra la mayor instalación con 429,3 MW (36,5%).


Termoeléctricas a carbón del SING, 1999.

Las centrales a carbón ubicadas en el SING representan la base de la generación eléctrica, que es complementada con la generación de centrales a petróleo y gas natural. Ello hace que los consumos de carbón tengan una mayor estabilidad, al menos mientras se mantenga la situación de precios relativos que privilegia el uso del carbón sobre el petróleo.

Por su parte los principales consumidores de carbón del SIC son: GENER, GUACOLDA S.A, y ENDESA. En el Gráfico 2.5 se observa la participación de cada empresa, donde GENER registra la mayor instalación con 486,7 MW (52,2%). Sin embargo, ocurre una situación distinta con las centrales a carbón del SIC. En efecto ellas representan un complemento a la generación hidráulica, lo que hace que los consumos de combustible queden sometidos a la aleatoriedad de la hidrología: años secos, altos consumos de carbón y años húmedos, bajo consumo de carbón.


Termoeléctricas a carbón del SIC, 1999.

Respecto de las ventas, el SING logró vender en 1998 un promedio de 551,4 GWh, lo que sólo representa un 27,2% de las ventas del SIC, que para el mismo año alcanzaron los 2.027,3 GWh. Sin embargo, un análisis histórico de los últimos 5 años revela que las ventas del SING vienen creciendo a una tasa dos veces superior que las ventas del SIC, esto es un crecimiento en las ventas del 14,3% para el SING versus el 7,5% de crecimiento para el SIC. Esto se explica por el fuerte desarrollo minero – industrial vivido en el norte del país.

  Sector Siderúrgico

El país cuenta con una gran planta productora de coke propiedad de la compañía siderúrgica Huachipato. Esta planta, inaugurada en 1990, está compuesta de 58 hornos verticales de diseño Koppers Becker del tipo Under-Jet. Su capacidad es de 0,5 MMton/año de coque metalúrgico sin harnear. Desde esta fecha, la industria metalmecánica nacional ha podido mantener un ritmo constante de crecimiento al contar con un suministro de acero seguro y sostenido. Para ello la planta ha sido objeto de continuos planes de expansión y modernización, que han llevado de 180.000 a sobre 1.000.000 de toneladas anuales de acero líquido.

  Sector Gas

Respecto de las plantas gasificadoras de carbón, estas representan un consumo menor dentro de los centros de transformación. Actualmente sólo existen dos plantas en funcionamiento, una ubicada en Valparaíso y la otra en Concepción.

Desde 1998 la planta gasificadora de Concepción propiedad de Gasco Concepción S.A, ha sido inutilizada con la puesta en marcha de la unidad de propano diluido. La empresa además, participa en el proyecto GASSUR, que actualmente ya transporta gas natural desde la cuenca de Neuquén hasta la Región del Bío Bío.

Según las proyecciones realizadas, la llegada del gas natural desde Argentina impactará significativamente el consumo nacional de carbón, desplazándolo como fuente energética de un 19% para 1998, a un 8,9% para el año 2005. Esta tendencia considera un aumento del gas natural de un 11% a un 15,7%; así como un aumento del petróleo de un 45% a un 48,8%, desde 1998 al año 2005. (Fuente: Comisión Nacional de Energía (CNE), 1998). El siguiente gráficomuestra esta tendencia, que contradice las proyecciones esperadas en el escenario energético mundial.



Consumo de energéticos, 1998 – 2005.

  Proyecciones

Las proyecciones en la demanda de carbón sólo consideran un crecimiento por parte del sector termoeléctrico, sector que para el año 2002 debiera alcanzar un consumo cercano a las 4 millones de toneladas. El Gráfico 2.7 muestra esta tendencia resumida en 4 sectores de consumo: residencial y servicios, industrial y minero, gas y coque, y el sector termoeléctrico.


Proyecciones de demanda por sectores, 1990 – 2002.

Bajo estas mismas proyecciones el consumo de carbón térmico en el sector termoeléctrico mantiene su protagonismo, con un 67,2% del consumo para el año 2002, lo que representa una crecimiento del 4,3% desde 1998.

Para el resto del sector la proyección resulta algo conservadora. Con variaciones menores al 1% respecto de 1998, la composición para el año 2002 se estima de un 1,9% en el sector residencial y servicios, un 20,4% en el sector industrial y minero, y un 10,5% en el sector gas y coque.


Consumo estimado de carbón termoeléctrico para el año 2002.


Chile muestra una tendencia creciente en las industrias nacionales, que motivadas por distintos factores, buscan fuentes energéticas alternativas, limpias y rentables. Aunque esta tendencia recién se encuentra en gestación, y probablemente en el corto plazo nunca constituirá un competidor significante, al menos deja abierta la posibilidad de introducir una cuota extra de dinamismo al sector. Un ejemplo de lo anterior es el proyecto de “Sustitución parcial de combustibles convencionales por combustibles alternativos en el horno 1 de Cemento Polpaico”, este proyecto, actualmente en estudio por la Comisión Regional del Medio Ambiente de la Región Metropolitana, tiene por objetivo la utilización de combustibles de sustitución, sólidos y líquidos, derivados de residuos industriales, con el fin de reemplazar parte del carbón actualmente utilizado como combustible en la producción de clinker, que es el componente principal par la fabricación de cemento. Cementos Polpaico S.A. utiliza tradicionalmente petróleo diesel en las partidas y carbón bituminoso en estado de régimen de sus hornos. Los combustibles de sustitución líquidos estarán formulados en base a aceites usados, solventes, residuos de pintura, barnices, tintas y lodos orgánicos en general. En cuanto a los combustibles de sustitución sólidos, se consideran sólo combustibles gruesos, en trozos de hasta 20x20 cm formados principalmente por neumáticos y plásticos no clorados, los que serán alimentados en el precalentador del horno cementero. El proyecto consiste en la utilización de hasta un 35% de combustibles de sustitución líquidos y hasta un 10% de combustibles de sustitución sólidos. Esto significa el reemplazo de hasta un 45% del carbón, mediante la utilización de 30.490 ton/año de combustibles de sustitución líquidos y 6.780 ton/año de combustibles sólidos.

Las proyecciones en la demanda de carbón sólo consideran un crecimiento por parte del sector termoeléctrico, sector que para el año 2002 debiera alcanzar un consumo cercano a las 4 millones de toneladas. El Gráfico 2.7 muestra esta tendencia resumida en 4 sectores de consumo: residencial y servicios, industrial y minero, gas y coque, y el sector termoeléctrico.

Por su parte los principales consumidores de carbón del SIC son: GENER, GUACOLDA S.A, y ENDESA. En el Gráfico 2.5 se observa la participación de cada empresa, donde GENER registra la mayor instalación con 486,7 MW (52,2%). Sin embargo, ocurre una situación distinta con las centrales a carbón del SIC. En efecto ellas representan un complemento a la generación hidráulica, lo que hace que los consumos de combustible queden sometidos a la aleatoriedad de la hidrología: años secos, altos consumos de carbón y años húmedos, bajo consumo de carbón.

Otro factor que puede afectar fuertemente el escenario nacional de los combustibles energéticos, y en particular al carbón, dice relación con el uso del petcoke en las centrales termoeléctricas de la I y II regiones. El coke de petróleo o petcoke, es un tipo de combustible bituminoso que bajo condiciones normales es químicamente estable y no reactivo, pero su combustión genera óxidos de carbono y azufre. El petcoke al ser quemado con carbón, resulta una excelente alternativa para las plantas de generación eléctrica, principalmente porque permite reducir los costos entre un 30% y un 45%. El uso del petcoke, aunque altamente difundido en otros países, se encuentra actualmente cuestionando por sus posibles efectos nocivos sobre la salud de las personas y el medioambiente.

El fallo de la Comisión Regional del Medio Ambiente, Corema II Región, rechazó la utilización de petcoke en las unidades I y II de la Central Termoeléctrica Mejillones, propiedad de Edelnor. Esta decisión contradice los resultados obtenidos por el estudio ambiental desarrollado por la empresa, donde se ratifica que el proyecto cumple con la normativa medioambiental vigente en Chile, donde los componentes no regulados, como es el caso del Vanadio y del Níquel, se comparan utilizando como criterio la norma de la Confederación Suiza, la cual -a juicio de la compañía- "es cumplida ampliamente".

De cualquier forma, el uso del petcoke en nuestro país es una temática actual, que se debate no solamente por intereses medioambientales.